Proteína que protege músculo
Incluye una fuente proteica en cada comida: huevos, legumbres, pescado, lácteos fermentados o aves. Combínalas con verduras y un toque de aceite de oliva. Distribuir proteína a lo largo del día favorece síntesis muscular, crucial para fuerza y metabolismo. Si te cuesta, prepara opciones listas en la nevera. Observa saciedad, no solo números. Esta constancia facilita entrenar con ganas y recuperarte mejor. Con semanas acumuladas, te notarás más firme, estable y con una energía serena que invita a moverte sin pereza.